El nuevo juego de Lucas Pope,
creador de "Papers please", es, lo que podría ser, el tapadillo del mes de octubre
y, posiblemente, uno de los juegos del año.
Al jugar a este juego creado y
producido por una sola persona lo primero que te salta a la cara son esos gráficos
homenaje a la época de 1 bit que pretenden emular los primeros albores de los
videojuegos. Unos gráficos que me han parecido una verdadera pasada y una
genialidad ya que le da un toque único y personal al videojuego. Ahora bien,
tras unas cuantas horas pegado a la pantalla del ordenador me han producido
algún que otro ataque epiléptico y alguna migraña. Junto a estos viene
acompañada una banda sonora que, aunque muy escueta, viene al dedo en cada
momento. Ese acorde incompleto seguido del intervalo que precede a una nueva
ojeada al pasado nos emociona y nos insta a ver qué nuevo reto tenemos por
delante.
"Los gráficos son una verdadera pasada de verdad"
Y, ¡será por retos! La trama
principal del juego se basa en que nosotros, en la piel de una investigadora de
seguros de las indias orientales, deberemos averiguar qué catástrofes y
desdichas sucedieron en el navío con el nombre del Obra Dinn y, para ello,
tendremos solo dos recursos utilizables acompañados de nuestras capacidades
detectivescas. Estos recursos son: una brújula, apelada como Memento Mortem,
que nos llevará a revivir todos y cada uno de los escenarios del pasado que
sucedieron en una muerte y que, estas escenas, contienen a todos los
integrantes del barco de los que tendremos que averiguar su destino. Para tener
más datos sobre éstos tenemos un cuaderno en el encontramos un plano del barco
con cada uno de sus niveles, una imagen en la que salen todas las caras que
pisaron en navío, un mapa de navegación, y una lista con todos los nombres,
nacionalidades y rangos de las pobres almas que habitaron el barco.
Durante todo el juego estaremos
viendo escenas repletas de personajes que nos darán pistas y nos llevaran a
otros sucesos del pasado o abriéndonos, tras completarlas, nuevas zonas del
barco, en las que encontraremos más cadáveres, mas escenas, que nos llevaran a más
cadáveres, más zonas, que nos llevaran… ya os hacéis a la idea.
En cada una de las escenas
tendremos que estar muy pero que muy atentos a todos los detalles, acentos, y
diálogos que puedan contener esa escena. Si nos fijamos en un personaje en
concreto de la escena el juego nos dirá de quien se trata en la imagen del
libro y, si la cara está nítida, significa que el juego cree que ya podrías
identificarlo mediante las pistas que te ha dado. Esto, viene acompañado de
unas guías de dificultad en forma de triángulos que nos indican si será más o
menos difícil de identificar, si nos han nombrado la nacionalidad o el nombre
en los diálogos, tendremos uno o dos triángulos mientras que, si lo tenemos que
adivinar por deducción o descarte, tendremos tres. Y estos últimos abundan
mucho.
"Es increíble como solo la mecánica consigue meternos tanto en escena"
Puede ser que el juego se te haga
un poco cuesta arriba ya que tienes que tener en cuenta muchísimos factores en
cada una de las muertes e identificaciones y que, además, no es recomendable
jugarlo mientras se juega a otro título o en periodos prolongados de duración
porque, lo más probable, es que cuando vuelvas no sepas ni como se llama el tío
del tutorial. El único consejo que puedo dar es, tómatelo con calma, utiliza la
“Navaja de Ockham” y no perder de vista las nacionalidades de la tripulación ya que, si somos un poco avispados, podemos ver que, en la
imagen del cuaderno, los marineros y tripulantes están al lado de otras
personas en sus grupos bien diferenciados.
Una de las armas más poderosas
que usa el juego en su arquitectura y en su ejecución es el backtracking, que
para el que no lo sepa, es una herramienta muy utilizada por muchos videojuegos
y, sobre todo, por el género Metroivania. Consiste en volver, cuando hayamos
avanzado en la historia o en el desarrollo lo suficiente, a un lugar, puerta o, en
este caso, momento para poder avanzar en la historia. Y es que en este juego
vas a tener que volver atrás ya que habrá personajes que en un principio no
tendrás ninguna información de ellos pero que, tras unos cuantos mementos,
tendrás la suficiente información como para volver a uno ya visto y corroborar
la información o ver algún detalle que haya podido dejar pasar.
"El cuaderno nos brinda toda la información del capitulo que deberemos completar"
Mi experiencia con el juego ha
sido un tanto agridulce ya que he tenido que quebrarme la cabeza durante muchas
horas seguidas para poder llegar al análisis para el podcast y eso no se lo recomiendo a nadie,
pero, a la vez estaba viendo un juego que seguramente, dentro de un tiempo,
recordemos como de nicho de esta época.
La historia original que nos
cuenta Pope nos interesará ya que todo el rato te deja entrever en forma de
lore lo que sucedió o cuales fueron las motivaciones de las personas a la hora
de obrar en su estancia en el barco. Todo lo que te cuenta el juego más allá de
las muertes y tragedias te las está dejando caer en un segundo plano que es,
muy pero que muy interesante y, ciertas guindas que te dejan los últimos
segundos de juego, te hacen querer saber más de ese mundo creado por una
persona a la que ya podríamos catalogar de genio.
En conclusión:
Estamos ante sin duda uno de los
juegos del mes y del año que, seguramente, dentro de un tiempo, hablaremos de
él como “de nicho” y que, todo amante de los videojuegos, debería jugar. Cuando
me encuentro con uno de estos juegos no puedo evitar acordarme del Dr. Jones y clamar
al cielo “¡That belongs in a museum!”
Como negativo:
- Los gráficos, aunque espectaculares, producen dolores de cabeza
- No es un juego rejugable hasta que pase un tiempo y hayas perdido tu cuaderno y se te hayan olvidado todos los personajes (que es algo que sin duda harás).
Nota: 9 sobre 10




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